El topónimo o nombre del lugar Villamartín proviene de la aglutinación del latino “Villa” en sentido de granja o quinta, al que se añadió el nombre de persona “Martinus” seguramente el repoblador de la localidad que ya se documenta en 1353. Por ello vendría a significar “el lugar de la pequeña granja del repoblador martín en la zona de Campos”.

El ayuntamiento de Villamartín esta conformado por esta misma localidad y la villa de Revilla de Campos, pueblo casi despoblado. El topónimo de Revilla, que era citado en el siglo X como “Ripiella” proviene del diminutivo de “ripa” en Latín, nuestro riba castellano. Lo “de Campos” es un anexo localizador en la zona palentina que se viene oyendo desde el siglo XVIII.

La villa de Villamartín fue donada por el rey Alfonso VII al obispado de Palencia y de este modo pagaba pechos o impuestos por largas épocas. Ya en la guerra de las Comunidades de Castilla, Villamartín unido a Grijota, Mazariegos y Villaumbrales se pusieron del lado de la parte comunera lo que en el futuro les causara grandes inconvenientes debiendo apelar al “perdón real”. Años antes, ya la época de gobierno del monarca Felipe II y algo similar a lo que ocurriera a otras villas de esta comarca de Campos, y tras haberse separado Villamartín del señorío episcopal palentino en el reinado de Carlos I, sería vendida esta villa a Jerónimo López de Milla, un vecino afincado en la villa vallisoletana de Medina de Rioseco.

Dentro del siglo XVIII, la gran familia de los Martín-Ovejero reconocieron su mayorazgo en la villa y fundaron la Casa-Palacio que lleva su nombre permaneciendo aún en pie con una muy bella fachada rococó y que parece ocupar el solar de un antiguo hospital. Mantiene el casco urbano otros ejemplos de casas hidalgas, blasones y la casa de la “Inquisición”.

A mediados del siglo XIX Villamartín contaba con 327 habitantes y Revilla con 229. Al iniciarse el siglo XX Villamartin tenia 478 habitantes, en 1930 tenia 406, 318 en 1960, y ya con Revilla, 176 en 1991 y con 139 en 2006.